Para muchos la ciudad más bella de Europa. Sus visitantes se quedan prendados de su arquitectura de cuento y su ambiente bohemio. Iglesias góticas comparten pared con supermodernos edificios, la música clásica se fusiona con el jazz y el rock. No en vano toda la ciudad vieja ha sido declarada Patrimonio de la Humanidad por la UNESCO. Visita obligada son las cervecerías “Hospodas“, donde se puede degustar según muchos, la mejor cerveza del mundo. Nuestro consejo: no se vaya sin visitar el Museo de Franz Kafka en la Malá Strana, uno de los distritos más antiguos y de mayor representación histórica en Praga.
