En Córcega se dan cita la naturaleza en estado puro con estupendas playas de ambiente casi tropical. Una impresionante cordillera montañosa que esconde preciosos pueblos autóctonos y una herencia cultural única, convierten la estancia en esta isla del mediterráneo en una experiencia inolvidable. La capital Ajaccio constituye el centro cultural, con joyas como el Museo Fesch, que alberga después del Louvre la mayor colección de pintura italiana en toda Francia. En Ajaccio podrá también seguir la pista de Napoleón, ya que se trata de su ciudad natal. Quiza por eso los corsos se consideran los “auténticos franceses”.
