Su maravillosa ubicación y esplendorosa arquitectura convierten a Budapest en una de las ciudades más bellas de Europa. El Danubio la separa en dos mitades: Buda y Pest. En Buda se encuentran numerosos monumentos históricos y arquitectónicos. En Pest sorprende el pulso de la vida en la ciudad y destacan sus soberbias mansiones burgesas en la orilla oriental del Danubio. Nuestro consejo: que la arquitectura no le quite el apetito para degustar las especialidades de la repostería húngara, por ejemplo en el Café Gerbeaud o en el Café New York.
